Arquitectura sostenible en las Islas
El Archipiélago de San Andrés Providencia y Santa Catalina es uno de los destinos más exóticos y famoso de Colombia, gracias a la belleza natural de su territorio. A las Islas llegan de muchos países del mundo a disfrutar de sus playas, gastronomía e increíbles escenarios para practicar snorkelling y buceo, pero pocos están conscientes del delicado equilibrio ambiental que se ve amenazado por estas actividades.
Alberto Ramirez Rey, Arquitecto Urbanista de la Universidad Nacional de Colombia y residente en las Islas hace casi 40 años, nos explica la situación.
Cuéntanos un poco sobre los cambios en el sector turísticos desde tu llegada a las islas hasta la actualidad.
El turismo es un sector de enorme dinamismo que mueve intereses particulares con poder económico, cuyo único compromiso es con los resultados financieros. Desafortunadamente para las Islas, el turismo ha desbordado la capacidad de soporte de la Isla de San Andrés, sacrificando su valor más preciado y patrimonio irreparable: el medio ambiente. Cambiamos la calidad por la cantidad. La voracidad del sector turismo, en su interés por mejorar los ingresos, ha construido un modelo de bajos costos y altísima ocupación en el territorio más bello pero a su vez más vulnerable de Colombia.
¿Cuáles han sido los efectos sociales del incremento del turismo en las Islas?
Desde mi punto de vista, son más los efectos negativos y el deterioro de la calidad de vida de la comunidad, en especial el grupo étnico nativo. El modelo de turismo de explotación de la belleza de un paraíso coralino caribeño, sin retorno de beneficios, no ha sido incluyente sino, por el contrario, por su carácter puramente empresarial, ha tomado a la población como insumo para cubrir los cargos operativos, no ejecutivos.
Por otra parte, el Gobierno no ha logrado montar un modelo serio de emprendimiento en la población residente, ni ha defendido la inclusión de los habitantes de la isla en la inversión externa. Las cadenas hoteleras se mueven desde afuera y sus inversiones e ingresos se reportan igualmente fuera del territorio pelágico.
¿Consideras que la infraestructura hotelera es apropiada o culturalmente adecuada para las Islas? ¿Por qué?
No existe coherencia entre la explotación intensiva del territorio y la sustentación ambiental.
De este modelo, lo más pernicioso es el daño enorme que se ha hecho a la identidad de estos territorios en donde la cultura ancestral ha sido subsumida y relegada, creando una mala caricatura de lo que fue uno de los más educados, cultos y respetuosos enclaves sociales del Caribe, con valores y principios fundados en su altísima espiritualidad.
Del total de infraestructura hoteles, ¿podrías dar un porcentaje estimado de alojamientos que se han construido bajo los principios de la arquitectura sostenible?
Los primeros hoteles de las Islas pertenecían a habitantes del archipiélago, con conciencia del medio ambiente, con amor por la sustentabilidad en su operación, construidos dentro los parámetros de la arquitectura ancestral y con muy bajo impacto al medio ambiente.
Fascinó tanto el escenario natural al capital, que de inmediato se abalanzó sobre esta oportunidad financiera adquiriendo los primeros hoteles, comprando terrenos y construyendo grandes volúmenes que nada tienen que ver con la región. Ante la falta de reglamentación, deformaron y afectaron gravemente la existencia futuro de la isla de San Andrés.
En el momento existe un programa de “Posadas Nativas” que, ante la competencia de las grandes cadenas, sucumben y se sostienen solo por el esfuerzo que hacen sus propietarios, en su totalidad nativos, de capturar al turista que busca conocer no solo el bellísimo escenario natural sino el hombre de las islas y su cultura. Desafortunadamente, este grupo de visitantes son los menos.
El modelo ecológico en San Andrés no alcanza un 4 % del volumen de camas hoteleras. Afortunadamente, en Providencia este tipo de alojamientos alcanza el 90% aproximadamente de la oferta hotelera.
¿Cuál es la diferencia de costos de construcción entre una infraestructura de arquitectura tradicional y una sostenible?
En principio las diferencias de costos pueden ser altas por el uso de energías alternativas y la climatización por diseño, en reemplazo por la mecánica. Pero si se difiere en el tiempo, los costos serían marginales por la eficiencia.
Los costos de generación térmica de energía son insostenibles, aparte de la enorme contaminación de todo tipo que la acompaña. La única salida es la generación in-contaminante. Estos modelos no son tomados en cuenta por las grandes cadenas pues son eficientes en modelos pequeños a medianos, pero no en grandes conjuntos de alta explotación
¿El Estado da algún incentivo o apoyo para implementar la arquitectura sostenible en las Islas?
Hasta la fecha, no conozco ningún incentivo del Estado hacia el ejercicio de acciones orientadas a la sustitución de las fuentes de generación en principio, y mucho menos a la preservación de la arquitectura ancestral.
¿Cómo se podría lograr un aumento de esta tendencia?
Por experiencia, creo que la única manera es la regulación gubernamental de la mano con el único lenguaje que entiende el capital, los incentivos tributarios.
Lastimosamente, llevo en las islas 39 años siendo testigo del deterioro de la isla de San Andrés por dos razones fundamentales: la permisividad gubernamental fundamentada en la ignorancia de lo que significa un medio ambiente tan vulnerable y el poblamiento descontrolado de estos territorios por habitantes de todas partes del mundo que hemos tratado de imponer nuestros modelos habitacionales y de usos del suelo, en contravía con los saberes y cultura de la población nativa.
Es de vital importancia que se promueve el turismo consiente y respetuoso en las Islas que, además de disfrutar del paraíso natural que ofrecen el archipiélago, busque conocer a fondo la cultura ancestral de este territorio y así contribuya con su revitalización.
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Alberto Ramírez – Rey
Arquitecto Urbanista de la Universidad Nacional de Colombia, egresado en agosto de 1973.
Ejerce su profesión en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina desde 1974, tiempo durante el cual ha diseñado y construido diferentes proyectos en las islas.
Fue Director de Planeación Departamental entre 1990 – 1991 y 2003 – 2005, y actualmente es Gestor del Plan de Ordenamiento Territorial desde el 2003.
Autor: Escapar.com.co












